Una vez fui prisionera de mis sentimientos, lo siento, pero no voy a volver a serlo, esto se acabó, tan fácil como decir adiós.
Menos mal que tenía aquella extraña sensación que no dejaba que entraras en mí, aunque los últimos sucesos hicieron que bajara la guardia y me has pillado un poco baja de defensas, pero no me preocupa, esta vez me recuperaré rápido; lo único que debo hacer es dar la razón y atender a esa parte de mí que está fría, sola, oscura, a esa parte de mí que está viajando a todos los rincones de mi alma buscando la paz y la felicidad.
Volver al camino en el que estaba, esa es ahora mi misión, seguir con mis proyectos, luchar por mis sueños; vuelvo a disfrutar de la noche, escondida en el bosque perdido, de donde nunca debí salir.


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