Cuando todo está ya tan cerca que ves que todos tus esfuerzos han valido la pena, te sientas un momento a mirar el camino que ya has recorrido e inevitablemente te das cuenta que tuvistes una oportunidad y la desperdiciastes, entonces vuelves a mirar hacia delante y te faltan fuerzas para seguir, una soga te aprieta el cuello, unas piedras te hacen más pesado el caminar, un viento huracanado frena tus movimientos... es tan difícil seguir.
La próxima vez, no mires atrás, sigue adelante, con fuerza, pensando en ese sueño que estás tan cerca de alcanzar, pensando en que algún día podrás sonreir porque has conseguido lo que tanto esfuerzo te ha costado.
Lucha, siempre lo has hecho y si no lo has hecho nunca ahora es el momento, deja de llorar, porque las lágrimas no te dejan ver que la gloria está tan cerca como la voluntad que pongas en ello.


Aún no hay Comentarios/Trackbacks para este post...