Hay momentos en la vida que debes elegir, a veces son cosas superfluas, otras puedes cambiarlas al tiempo si no te convencen, otras empiezan a ser más complicadas y hay otras que pueden cambiar el rumbo de tu vida y no sabes donde te llevarán.
Son estas las decisiones que conllevan un riesgo, no sabes como acabarás; dan miedo, no sabes si elegirás de forma correcta; son dudas que te inhundan y a veces ni la balanza te ayuda a elegir; decisiones que pueden llevarte a conseguir una vida mejor o tal vez mejor quedarte con la que tienes y seguir como se pueda.
Y el que no arriesga nada gana, aunque en el riesgo no está la victoria, nada está asegurado, algunos lo llaman locura, otros valentía, yo lo llamo vivir. Quizás sea verdad que el destino lo elegimos en cada decisión tomada.

Pues la vida tiene de todo; Valentía y locura. Hay que ser valente para enfrentar todo cuando nos venga y no dejarnos vencer, y tanbién tenemos que estar algo locos para entregarle una cuota de sabrosura y riesgo para el día a día.. La cosa es aprender a vivir, lo he comentado en más de una ocasión, hay que aprender a vivir como se debe, no por inercia y lo mejor es no arrepentirse de ninguna decisión. Hay veces en que debemos tomar medidas extremas y decidir rápidamente, pero aún así, hay que pensar. ¿Cuándo una decisión es buenísima? cuando no daña a alguien (negativamente, porque quizás existan daños que ayuden a las personas, no sé si me entienda la paradoja).
En fin, no me extiendo más. Ha sido bonito volver a leerle. Un gran saludo.